Estrategia y Principios

Reconociendo que la Iglesia es un organismo, el Cuerpo de Cristo, nuestra comunidad será una Iglesia Celular, que se multiplicará en forma armoniosa y coherente, en cumplimiento de nuestra visión y misión.


Nuestro trabajo se desarrollará con base en cinco principios:

Principio No. 1: ”El que escuche, entienda la Palabra”.

La misma semilla, dependiendo de la calidad del terreno a donde cae, producirá diferentes resultados.

“Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cual a ciento, cual a sesenta, y cual a treinta por uno.” (Mateo 13:4-8)

Principio No. 2: ”Piedras pulidas en la cantera”

Reconociendo que cada persona que recibe a Cristo es un líder en potencia, queremos prepararlo en el lugar donde se encuentra y luego si traerlo a formar parte del edificio que es la casa del Señor.

“En la construcción del templo solo se emplearon piedras de cantera ya labradas, así que durante las obras no se oyó el ruido de martillos ni de piquetas ni de ninguna otra herramienta.” (1 Reyes 6:7)

Principio No. 3: ”La familia: Fuente de bendición”

En el pensamiento de Dios siempre ha existido la familia como institución en cuyo seno recibimos bendición:

“Y Dios creó a al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, y los bendijo con estas palabras: <<Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.>> ” (Génesis 1:28)

“Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra! ” (Génesis 12:3)

“En fin vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porquepara esto fueron llamados, para heredar una bendición.” (1 Pedro 3:8-9)

Principio No. 4: ”Vivir para hacer lo que le agrada a Dios. (Consagración)”

“Porque el Señor se complace en su pueblo; a los humildes concede el honor de la victoria.” (Salmo 149:4)

“En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.” (1 Corintios 10:31

Agradar a Dios se conoce como adoración.

“Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán.” (Salmo 34:1)

“Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas.” (Apocalipsis 4:1)

Principio No. 5:      ”Principio 10 – 10 – 80″

La experiencia ha demostrado que en promedio, cuando se les anuncia el Evangelio a 100 personas, 10 aceptan, 10 rechazan; las otras 80 harán su decisión sabia por Jesucristo si se les hace seguimiento efectivo. Aquí está el potencial más grande que no debemos pasar por alto y al cual debemos prestar suprema atención.

“… el que gana almas es sabio.” (Proverbios 11:30b)

“A algunos que dudan, convencedlos. A otros salvad, arrebatándoles del fuego; y de otros tened misericordia con temor…” (Judas23, 24)